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La capacidad innovadora de la OCS

2018-07-03 11:09:00 Source:China Hoy Author:ZENG XIANGHONG*
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10 de junio de 2018. Intervención de Xi Jinping en la 18.a Reunión del Consejo de Jefes de Estado de la OCS.

 

Durante la 18.a Reunión del Consejo de Jefes de Estado de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), el presidente chino, Xi Jinping, afirmó: “La OCS ha demostrado una gran capacidad innovadora en la teoría y las prácticas de las relaciones internacionales al crear un nuevo modelo de cooperación regional y realizar una nueva contribución a la paz y el desarrollo en la región”. Este es el primer comentario sobre la relación entre la OCS y las teorías o prácticas de las relaciones internacionales en China.

 

Un gran punto de partida

 

Actualmente las organizaciones de cooperación regionales en la comunidad internacional cooperan en economía y comercio hasta que se van extendiendo a terrenos más profundos como seguridad y política. Este también es el modo de cooperación regional propuesto por el nuevo funcionalismo en las relaciones internacionales de Occidente.

 

La creación de la OCS no solo ha generado beneficios como el fomento de la confianza mutua política en las fronteras y la reducción en carácter militar de los Estados miembros, sino que también ha asumido el ataque a las “tres fuerzas malignas” como importante misión. O sea, su establecimiento ha abierto las puertas a la cooperación en terrenos políticos de alto nivel y de seguridad, lo que lo hace totalmente diferente a otros mecanismos cooperativos centrados en la economía y la política.

 

La OCS se estableció en el ambiente internacional tras la Guerra Fría. Nació principalmente del deseo y la esperanza de los Estados miembros por fomentar la cooperación regional, no por enfrentar el cambio del entorno político mundial. Su gran punto de partida y fuerza motriz endógena han aportado importantes innovaciones desde su fundación.

 

El “Espíritu de Shanghai”

 

El “Espíritu de Shanghai”, caracterizado por la confianza, el beneficio mutuo, la equidad, las consultas, el respeto a la diversidad de civilizaciones y el desarrollo compartido, es el principio de funcionamiento de la OCS. De ellos, la confianza y el beneficio mutuos son premisas fundamentales para garantizar el estable funcionamiento y la materialización de la cooperación y las ganancias compartidas. La equidad y las consultas son principios esenciales que definen que los Estados miembros se traten con sinceridad y desplieguen intercambios multilaterales. El respeto por la diversidad define la actitud de los Estados miembros ante las diferencias entre civilizaciones, culturas, sistemas políticos y caminos de desarrollo. La meta principal del funcionamiento de la OCS es el desarrollo compartido.

 

La eficacia del “Espíritu de Shanghai” ha permitido aliviar la preocupación por la desigualdad de beneficios en el marco de la organización, vencer el temor de humillaciones provenientes de Estados miembros grandes con respecto a los pequeños y medianos, así como superar la teoría de “conflictos entre civilizaciones”. Aunque como alma de la OCS parece un poco abstracto, su puesta en práctica es la base para garantizar que la organización venza los obstáculos y dificultades, y consiga un funcionamiento estable.

 

9 de junio de 2018. Espectáculo de fuegos artificiales durante la Cumbre de la OCS en Qingdao.

 

Fomento del aprendizaje mutuo

 

La OCS tenía originalmente seis Estados miembros, pero se incrementó a ocho con la incorporación de Pakistán e India en 2017. Existen diferencias en cuanto a tradición, historia, religión, ideología, fortaleza nacional integral, caminos de desarrollo, selección de sistemas y composición étnica. Sin embargo, ha aplicado siempre los principios de no alianzas, de no confrontación ni apuntamiento a terceros países y del desarrollo activo con otros países y organizaciones. Las puertas de la OCS permanecen abiertas para la incorporación de nuevos miembros.

 

En las organizaciones internacionales es normal la introducción de nuevos miembros. La OCS se diferencia del resto de las de su tipo a nivel regional porque no exige un sistema político para la incorporación de sus miembros ni hay una limitación geográfica. Mantiene una actitud abierta e inclusiva sobre las diferencias entre los países miembros y sobre el fomento del aprendizaje mutuo en materia de cultura y civilización. Ante la comunidad internacional es una organización con particularidades que la convierten en innovadora en la praxis.

 

No solo ha desmentido el argumento de Occidente de que es una institución de palabras y de que el conflicto de beneficios entre China y Rusia ha paralizado la organización, sino que también ha demostrado su fortaleza tras 17 años de logros. La OCS ha tenido la capacidad de vencer sus diferencias naturales en el proceso de desarrollo consiguiendo efectos sustanciales. Sus logros se atribuyen a la persistencia en el espíritu de orientación y al particular mecanismo de operatividad, con el cual los Estados miembros han obtenido beneficios reales y acumulado confianza política mutua, dejando a un lado las diferencias y procurando el desarrollo común.
Bienvenida a Qingdao, obra en papel recortado de la artista Chen Xuemei, como regalo a los participantes de la 18.ª Reunión del Consejo de Jefes de Estado de la OCS.

 

 

Rechazar la hegemonía

 

La innovación ha adquirido vitalidad con el “Espíritu de Shanghai”. En materia de fuerza de los países miembros, antes de 2017, China y Rusia eran los dos países grandes dentro de la OCS hasta que se completó la tríada con la incorporación de India ese año. China y Rusia han sabido mantener una relación estable con el resto de los Estados miembros, por lo que no han ocurrido conflictos entre países grandes y pequeños. Hasta hoy día no ha aparecido un país grande que dé órdenes, o dos o más países grandes que amenacen a los pequeños.

 

En resumen, durante sus 17 años de desarrollo la OCS ha superado conceptos antiguos como el conflicto entre civilizaciones, el pensamiento de la guerra fría y el juego de suma cero, estableciendo un nuevo modelo de cooperación regional. Es lógico que esté todavía en proceso de desarrollo. Como ha mencionado el presidente Xi Jinping, “tenemos un brillante futuro, pero el camino tampoco será plano”. Sus palabras explican posibles cambios en el futuro y, al mismo tiempo, imponen a la organización hacer sus ajustes correspondientes. Por eso debemos afirmar que la OCS ha realizado importantes innovaciones en sus prácticas.

 

 
 
*Zeng Xianghong es profesor del Instituto de Estudios sobre Asia Central de la Universidad de Lanzhou.

 

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