Primera página>Análisis

De ciudades inteligentes a ciudades sabias

Source: Author:ANDRÉS PASTRANA*
【Cerrar】 【Imprimir】 GrandeMedianoPequeño

 

Según estadísticas de las Naciones Unidas, la mitad de la población mundial ya vive en las ciudades, y se estima que esta proporción llegue a un 66 % el año 2050. Si queremos progresar, debemos administrar de forma eficiente y humanitaria nuestras ciudades.

 

Las ciudades inteligentes se definen por el uso de datos tomados por cámaras, sensores y otros dispositivos, los cuales son luego analizados mediante inteligencia artificial, con el fin de proporcionar información en tiempo real a los tomadores de decisiones y a los ciudadanos. Si bien muchos consideran que este desarrollo tecnológico contribuye a la creación de ciudades más seguras, prósperas, sanas y con mayor sostenibilidad ambiental, al igual que los grandes proyectos que usan macrodatos, existe también una preocupación real sobre la privacidad de los ciudadanos y sobre quién va a tener y a usar la información recopilada por las ciudades cableadas del futuro.

 

El caso de Medellín

 

América Latina, de donde vengo, es una de las regiones más urbanizadas del planeta. Entre 1950 y 2010, la población urbana se incrementó del 35 % al 85 % de la población total regional. La manera de administrar las ciudades determinará en gran medida la calidad de vida de la mayoría de latinoamericanos.

 

Uno de los más importantes usos de esta información en la vida cotidiana está teniendo lugar en la ciudad de Medellín, Colombia, mi país de origen. En las década de 1970 y 1980, Medellín tuvo una triste fama por ser una base para el narcotráfico. En los últimos años, sin embargo, se ha transformado en una ciudad inteligente, seleccionada como la más innovadora del mundo en el concurso organizado por el Urban Land Institute para el Wall Street Journal. La ciudad es un lugar idóneo para examinar el potencial de la tecnología en el enriquecimiento de la vida urbana.

 

Con una población de 2,5 millones de habitantes, Medellín es la segunda ciudad más grande de Colombia. A mediados de la década de 2000 se decidió invertir en gran medida en tecnología tanto para mejorar la vida urbana como para acabar con la imagen manchada por el tráfico de drogas. Según un estudio profundo del Banco Interamericano de Desarrollo, ya en 2007 la ciudad había decidido implementar la estrategia “Medellín Digital”.

 

La tecnología del Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés) consiste en una red de dispositivos conectados físicamente que recopilan e intercambian datos, combinando lo físico con lo digital, a fin de producir información en tiempo real para los ciudadanos y los tomadores de decisiones. Medellín fue la primera ciudad colombiana en emplear una estrategia de desarrollo de ciudad inteligente.

 

La ciudad utiliza cámaras y sensores conectados en una variedad de áreas y servicios. El sector de transporte es un buen ejemplo de ello. La ciudad instaló 40 cámaras de tráfico electrónicas capaces de detectar infracciones, como excesos de velocidad, violaciones de la luz roja, faltas cometidas por peatones, entre otras. El sistema lee un millón de placas circulantes al día. Además de detectar infracciones, la ciudad instaló también 80 cámaras que permiten el monitoreo de las carreteras para detectar accidentes y flujos del tráfico, de forma que los operadores del Centro de Control de Tránsito puedan responder a los accidentes en el menor tiempo posible. La información sobre las condiciones del tráfico es transmitida luego a los conductores a través de 22 tableros de mensajería electrónica, permitiéndoles tomar decisiones oportunas para la selección de rutas alternativas. Los sensores instalados en las calles proporcionan información a 600 semáforos interconectados a través de una red de fibra óptica que pertenece a la ciudad. El sistema también monitorea 6000 autobuses en el área metropolitana, proporcionando información para facilitar una mejor planificación de rutas y frecuencias.

 

La instalación de estos sistemas ha generado un espectacular mejoramiento en la eficiencia del tránsito, lográndose una reducción del 35 % en la tasa de accidentes de tráfico por cada 10.000 vehículos en las zonas de cobertura, así como una disminución de casi 200.000 horas de congestión en 2014 en comparación con el año 2010.

 

7 de mayo de 2019. Modelo a escala de una ciudad inteligente en la 2.ª Exposición Digital de China, celebrada en Fuzhou.

 

Medellín ha implementado una estrategia similar de cámaras interconectadas, sensores y análisis de datos en otros sectores de la administración urbana como el de la seguridad, con la instalación de cámaras en distritos con alta incidencia delictiva; el del medio ambiente, con un sistema de inspección y ruido ambiental, así como un sistema temprano de alerta en la gestión de emergencias; y el de la energía sostenible, con la creación de un programa de red eléctrica inteligente.

 

Según Darío Amar Flórez, autor de Estudios de casos internacionales de ciudades inteligentes, “la innovación de ciudades inteligentes no debe ser solo tecnológica, sino también social”. El primer objetivo establecido en la visión de la ciudad inteligente de Medellín es lograr la participación y el conocimiento de los ciudadanos. La ciudad ha establecido zonas de acceso gratuito a Internet y ha instalado una infraestructura de comunicación en 48 centros comunitarios. A su vez, ha capacitado a más de 100.000 ciudadanos sobre cómo aprovechar al máximo esta nueva tecnología. La ciudad también cuenta con un portal donde los ciudadanos pueden hacer sugerencias al alcalde sobre cómo mejorar los servicios locales. La visión de Medellín no es solo buscar el uso de la información recopilada de arriba hacia abajo, sino que también presta atención a la participación de los ciudadanos, es decir, de abajo hacia arriba.

 

Ciudades inteligentes en China

 

En la misma época en que Medellín tomó la iniciativa de ser una ciudad inteligente en Colombia, China estaba haciendo lo mismo en todo el país. Su XII Plan Quinquenal, implementado en 2011, destacó la tecnología de ciudades inteligentes como una de las prioridades de inversión en el país, por lo que hoy en día China está promoviendo la mitad de los proyectos de ciudades inteligentes del mundo. Después de escuchar sobre la intensa actividad china en la tecnología de ciudades inteligentes en su sesión plenaria de septiembre de 2018, el Consejo de Interacción (InterAction Council, en inglés) decidió incluir este importante tema en su agenda futura. China espera duplicar su inversión en ciudades inteligentes de 30.000 millones de dólares en 2018 a 60.000 millones en 2023. Las ciudades inteligentes constituyen otra área en la que China es líder mundial.

 

Al igual que Medellín, la ciudad china de Hangzhou, por ejemplo, ha creado una “Ciudad Cerebro”, implementada por el Grupo Alibaba, que utiliza cámaras y sensores para examinar los flujos de tráfico con enlaces a los semáforos, de forma que las luces rojas se vuelvan verdes para ceder el paso a las ambulancias. La policía de tránsito de la ciudad es capaz de llegar al lugar donde ha ocurrido un accidente en cinco minutos. Del mismo modo, Shanghai tiene una “Nube Ciudadana” que recopila datos y proporciona un fácil acceso para que las personas utilicen más de cien programas de la ciudad. China es también líder mundial en transacciones financieras móviles sin efectivo. En 2008 había 17 millones de teléfonos celulares personales en China, pero la cifra ya ha superado hoy en día los 1000 millones. En Beijing se usan celulares para pagar el transporte público, lo que significa un ahorro de tiempo en la compra y recolección de boletos. China ha invertido una gran cantidad de fondos en las ciudades inteligentes como una forma también de enfrentar el hecho de tener un tercio de las ciudades del mundo con más de un millón de habitantes.

 

La penetración de la tecnología de la información en sensores y en todo tipo de objetos físicos como medidores inteligentes, paneles solares en edificios y dispositivos personales como smartphones, combinados con algoritmos creados por la inteligencia artificial capaz de mostrar patrones en los datos, tiene el potencial de transformar nuestras vidas y las ciudades en las que vivimos. Muchos aspectos de esta transformación son muy positivos. Gracias, en cierto sentido, a las cámaras y sistemas de seguridad instalados en Medellín, la tasa de homicidios por cada 100.000 personas ha disminuido en un 80 % desde principios de la década de 1990. Para tener una ciudad habitable, se debe comenzar con tener una ciudad segura, pero existen obviamente riesgos en el control de cantidades tan grandes de información.

 

El camino a seguir debe empezar con una visión que permita que el bienestar de los ciudadanos y su participación sean el punto de partida de la inversión. Hemos desarrollado desde ciudades digitales, cuando se introdujeron por primera vez los dispositivos de información, hasta ciudades inteligentes, donde estos dispositivos están conectados en red y los datos son analizados por la inteligencia artificial. Hoy debemos pasar de las ciudades inteligentes a las ciudades sabias, donde esta tecnología sea utilizada para mejorar el bienestar de los habitantes, un objetivo que vale mucho más que concentrarnos solo en la eficiencia tecnológica.

 

 
 
*Andrés Pastrana fue presidente de Colombia desde 1998 hasta 2002. En mayo pasado se desempeñó como presidente organizador de la sesión plenaria anual del Consejo de Interacción celebrada en Colombia.

 

Compartir con:
Editor: Wu Wen Da-->

Copyright © 1998 - 2016

今日中国杂志版权所有 | 京ICP备:0600000号