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El buen sabor de Coca-Cola en China

Source: Author:LIU XIN
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 En la primera mitad de este año, Coca-Cola cerrará la compra de Costa Coffee, la cadena de cafeterías del gigante británico Whitbread Group, por 5100 millones de dólares. Esto indica que el mayor productor de bebidas del mundo, fundado en 1886, ha entrado en un proceso de rápido desarrollo gracias también a la preferencia de los consumidores. Coca-Cola estableció vínculos con la República Popular China en 1979, treinta años después de su fundación. Desde entonces, ha superado una gran cantidad de desafíos y ha conservado una buena reputación, que ha ido de la mano con las relaciones chino-estadounidenses y la reforma y apertura de China.

 

Una tienda “Happiness Factory” de Coca-Cola en un centro comercial de Tianjin.

 

Regreso al mercado chino

 

Coca-Cola entró en el mercado chino en la década de 1920, y Shanghai fue uno de sus mercados más importantes, donde en 1927 estableció una fábrica. En ese momento, Watsons Water era responsable de embotellar la bebida. En 1933, después de solo seis años, la planta embotelladora de Shanghai se convirtió en la más grande de Coca-Cola fuera de EE. UU. En 1948, China se volvió el primer mercado de Coca-Cola con ventas anuales de más de 24 millones de botellas. Era una bebida indispensable en los salones de baile y los lugares de entretenimiento de Shanghai, como Paramount y Ciros.

 

Sin embargo, la bebida desapareció de la parte continental de China en los siguientes 30 años, hasta que la III Sesión Plenaria del XI Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh), convocada el 18 de diciembre de 1978, dio inicio a la política de reforma y apertura.

 

El 13 de diciembre de ese año, China y Estados Unidos habían emitido un comunicado conjunto en el que declararon el reconocimiento mutuo y el establecimiento formal de relaciones diplomáticas desde el 1 de enero de 1979. De este modo, el 19 de diciembre de 1979, Coca-Cola se convirtió en la primera empresa extranjera en ingresar a la parte continental de China después del inicio de la reforma y apertura.

 

Según el acuerdo de cooperación entre Coca-Cola y COFCO (siglas en inglés de China National Cereals, Oils and Foodstuffs Corporation), EE. UU. adoptó un modelo comercial de compensación u otras formas de pago proporcionando equipos para enlatar y embotellar Coca-Cola en las principales ciudades y regiones turísticas de China, y estableció plantas para tal efecto. Antes de que se levantara la planta embotelladora de Coca-Cola en China, COFCO organizaba las ventas por consignación. Con el arreglo de COFCO, el primer envío de 3000 cajas de Coca-Cola partió de Hong Kong a Beijing a fines de 1979.

 

El lugar de la fábrica

 

Después de que Coca-Cola regresara al mercado de la parte continental de China, el primer problema que enfrentaba era la selección del lugar de la fábrica. La compañía propuso Shanghai, que tenía una conexión histórica con la bebida, pero debido a la ideología izquierdista que todavía existía en China, la ciudad no quiso albergar una fábrica estadounidense.

 

En abril de 1981, con el apoyo de Lin Hujia, entonces secretario del Comité Municipal del PCCh de Beijing, la planta embotelladora se estableció en un viejo edificio de Beijing Roast Duck Factory, una subsidiaria de COFCO. Para garantizar la calidad del agua, Coca-Cola proporcionó un sistema de purificación por ósmosis inversa, que era el equipo de tratamiento de agua más avanzado del mundo y que solo utilizaban unos pocos países en ese momento.

 

Coca-Cola instaló una línea de embotellado totalmente automatizada capaz de llenar hasta 1200 botellas por minuto, la más avanzada del mundo en ese momento, y China gastaba 300.000 dólares al año en la compra de jarabe concentrado de Coca-Cola. En el proceso de instalación y prueba de equipos, la compañía envió más de 180 expertos y técnicos a Beijing para ayudar a instalar equipos y capacitar a empleados chinos. Teniendo en cuenta la competencia del personal local, la demanda del mercado chino y las necesidades de mantenimiento y reparación de equipos, la velocidad real de producción fue de 300 botellas por minuto en la etapa inicial de operaciones. Originalmente se esperaba que Coca-Cola invirtiera 600.000 dólares, pero finalmente construyó la planta a un costo de casi un millón de dólares.

 

La fábrica de Coca-Cola en Beijing desempeñó un papel ejemplar en la industria de bebidas de China. Hoy en día, el equipo de tratamiento de agua por ósmosis inversa y una velocidad de embotellado de más de 1000 botellas por minuto siguen siendo una norma estándar en la industria de bebidas de China.

 

Más tarde, Coca-Cola abrió fábricas de embotellado en Guangzhou y otras ciudades. En 1988 fueron instaladas la fábrica de embotellado y la de jarabe concentrado en Shanghai. Desde entonces, todos los concentrados de bebidas que necesitan las plantas embotelladoras de Coca-Cola en el mercado chino provienen de Shanghai.

 

Una buena fama

 

Aunque Coca-Cola ya era muy conocida en el mundo, las ventas no fueron tan optimistas en los primeros días de su regreso. El promedio del salario mensual en Beijing era entonces de unos 40 o 50 yuanes, y la mayoría de los consumidores eran más propensos a adquirir la bebida local Artic Ocean Soda, cuya botella costaba 0,15 yuanes, mientras que el precio de la de Coca-Cola era de 0,45 yuanes.

 

Para abrir el mercado lo más rápido posible, la sucursal de Coca-Cola en Beijing empezó a hacer trabajos de promoción en los centros comerciales, donde los consumidores obtenían un globo o un par de palillos si compraban una botella. La campaña atrajo mucha atención y Coca-Cola fue la primera empresa extranjera en aplicar la mercadotecnia después del inicio de la reforma y apertura.

 

Sin embargo, no fue sino hasta 1986 cuando Coca-Cola alcanzó fama en China. El 12 de abril de ese año se promulgó e implementó la Ley de Empresas de Capital Extranjero de la República Popular China, que protegía explícitamente los derechos e intereses de las empresas extranjeras. En octubre de ese año, 18 estaciones de televisión en todo el país emitieron anuncios de Coca-Cola en un mismo día. Sus comerciales deslumbraron a todo el país, mientras que un número creciente de personas comenzó a interesarse por la cultura de ocio occidental, agradable y divertida que representaba Coca-Cola. La marca empezó a ser aceptada por los consumidores chinos. Más importante aún, KFC y McDonald’s siguieron el camino de Coca-Cola y expandieron sus negocios a China.
Puesto de venta de Coca-Cola en las calles de Beijing en 1997.

 

 

Testimonio del desarrollo de China

 

La imagen de Coca-Cola ha acompañado muchos hitos del proceso de apertura de China, incluidos los Juegos Asiáticos de 1990 y los Juegos Olímpicos de 2008. Hasta el momento, Coca-Cola ha invertido 13.000 millones de dólares en nuestro país, ha establecido 45 fábricas y ha empleado directamente a unas 45.000 personas. China es el mayor mercado de la bebida de frutas de Coca-Cola. Sus ingresos en China en el primer semestre de 2018 superaron los 20.035 millones de yuanes (unos 2950 millones de dólares). En 2016 se reestructuraron los dos socios embotelladores de Coca-Cola, COFCO y Taikoo.

 

En junio de 2018, con el rápido desarrollo del negocio, Yunnan Taikoo Coca-Cola Beverage Co., Ltd. se mudó a un nuevo lugar y aumentó su capacidad de producción. Al mismo tiempo, la nueva planta obtuvo la certificación LEED (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental) de EE. UU. por su papel en la conservación de energía y la protección ambiental. El equipo de generación de energía fotovoltaica está instalado en el techo del edificio principal de la fábrica y en la pared del edificio de oficinas se usa doble vidrio especial con una función de aislamiento térmico. El 75 % de los techos de los edificios de la fábrica están hechos de material altamente reflectante, las áreas de producción y de almacenamiento están iluminadas por luz natural y el sistema de iluminación inteligente se activa automáticamente cuando la luminosidad es insuficiente.

 

La nueva planta también tiene un sistema de recolección de agua de lluvia de 600 m³ para la forestación y la limpieza de caminos. El sistema de tratamiento de aguas residuales en la fábrica puede purificar alrededor de 3120 m³ de agua diariamente, que es utilizada en las zonas verdes y los inodoros de la fábrica.

 

James Quincey, presidente y director ejecutivo de Coca-Cola, considera que la política de reforma y apertura ha generado rápidos cambios en China y que Coca-Cola ha tenido la suerte de participar en ese proceso. Al ser el tercer mercado más grande de Coca-Cola en el mundo, China representa la oportunidad más importante para la compañía.

 

“Hemos lanzado decenas de nuevos productos el año pasado”, dice el vicepresidente de negocios de Coca-Cola en China, Corea del Sur y Mongolia, Zhang Jiantao, quien destaca el crecimiento relativamente estable del PIB chino en los primeros tres trimestres de 2018, lo que contribuyó a aumentar la demanda de los consumidores. “Apoyamos las políticas de reducción de impuestos y aranceles del Gobierno. Lo que necesitamos considerar es cómo explorar mejor este mercado”, expresa.

 

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Editor: Wu Wen Da-->

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