Primera página>Turismo

Hoh Xil, uno de los últimos paraísos

Source: Author:JIAO FENG*
【Cerrar】 【Imprimir】 GrandeMedianoPequeño
 
La Reserva Natural Hoh Xil se encuentra en el noreste de la meseta Qinghai-Tíbet. Debido a su duro entorno natural, está deshabitada. Por esta razón es también conocida como la “zona prohibida para los humanos” o “tierra misteriosa”. Es un lugar del que los seres humanos tienen poco conocimiento, por lo que se conserva como un paraíso intacto. La Reserva Natural Hoh Xil cubre una gran área de montañas y pastizales a más de 4500 metros de altura. Actualmente es una reserva natural con un entorno ecológico primitivo muy bien conservado, así como una de las más grandes y con mayor abundancia de animales silvestres de China.

 

En 2017 fue incluida en la Lista del Patrimonio Mundial. El área designada se encuentra en los distritos de Zhiduo y Qumalai, en la prefectura autónoma tibetana de Yushu, provincia de Qinghai. Cubre 37.000 km2 y el área de amortiguamiento es de 23.000 km2, lo que hace que el área total sea de unos 60.000 km2. Las dunas onduladas, las elevadas montañas cubiertas de nieve, los lagos de color azul claro, las marismas de color verde oscuro, las variedad de especies silvestres, junto con la suave brisa y las nubes flotantes constituyen este paraíso único.

 

Paisaje tranquilo y maravilloso de Hoh Xil.

 

El paisaje único de la meseta

 

La ciencia sostiene que la meseta Qinghai-Tíbet surgió como resultado del movimiento de la corteza terrestre. Hace 300 millones de años, Hoh Xil era todavía un océano. El subsiguiente movimiento cerró el océano, lo que provocó el surgimiento de la meseta. Con amplias cuencas sedimentarias entre las montañas y picos entrecruzados, surgió el vasto desierto de Hoh Xil. Los complejos movimientos geológicos lo convirtieron en un relieve alpino de alta meseta que integra valles anchos, glaciares, aguas termales, ríos y lagos.

 

Su altitud promedio es de 5000 metros, lo que la convierte en uno de los lugares más altos de la meseta. La gran altitud crea un mundo bastante frío, con temperaturas que descienden hasta los -46,2 °C. Más del 90 % de la tierra está cubierta por permafrost, de 80 a 120 metros de grosor. Hay enormes glaciares en las altas montañas, así como otros ampliamente distribuidos por toda la reserva. Los glaciares y el permafrost forman enormes reservorios sólidos. Los glaciares y las montañas cubiertas de nieve son la fuente que nutre a los ríos Yangtsé, Amarillo y Lancang.

 

La región se caracteriza por su gran cantidad de lagos. De hecho, hay 107 lagos de más de 1 km2, seis de más de 200 km2 y más de 7000 de menos de 1 km2. En consecuencia, es conocida como “la tierra de los mil lagos”.

 

El entorno geográfico único y las características climáticas del interior de la meseta Qinghai-Tíbet han creado un ecosistema distintivo. La mezcla y el contraste de seis colores predominantes –el vasto azul del cielo, el blanco de las montañas nevadas, el amarillo de la tierra, el verde de los lagos, el gris de las altas montañas y el marrón de los antílopes– hacen de la zona un festín para la vista.

 

La región está decorada con imponentes montañas cubiertas de nieve, magníficos glaciares, lagos transparentes, la extensión de la naturaleza y el vasto desierto de Gobi. Hoh Xil mantiene todo el año una especie de belleza desolada pero pura. El vasto desierto de pastizales se asienta contra el lago de la montaña, y las flores silvestres en las praderas en verano llenan de vitalidad el desierto. Durante los meses de invierno, la nieve blanca reluciente parece conectar la tierra con el cielo. También existen muchos paisajes naturales peculiares, como glaciares en el valle, montículos congelados, coloridos lagos de mesetas, “flores de sal” en el borde de los lagos de sal, así como manantiales en ebullición bajo los glaciares, con temperaturas de hasta 91˚C, todos los cuales son atractivos turísticos únicos de Hoh Xil.
El burro salvaje tibetano es un animal protegido de primera clase a nivel nacional.

 

 

Un paraíso de animales silvestres

 

Aunque las condiciones naturales de Hoh Xil son duras, lo que impide la supervivencia humana, se trata de un paraíso lleno de vida silvestre: desde animales pequeños, como la ochotona tibetana, los conejos de meseta y la eremophila alpestris, hasta animales con pezuñas como los antílopes tibetanos, las gacelas tibetanas y los burros salvajes tibetanos. También hay depredadores como el halcón sacre, el lince euroasiático y el lobo, verdaderos dueños de este desierto.

 

La gente se dio cuenta de la existencia de Hoh Xil debido a los antílopes tibetanos y a la “cola de yak” formada para velar por su seguridad. Un animal representativo de la meseta Qinghai-Tíbet, el antílope tibetano, es conocido como el “elfo de la meseta”. Con las primeras luces y sus zancadas voladoras, corren en grupos en el horizonte después de la llegada de la nieve, dando vida a la vasta extensión de la naturaleza. Hoh Xil es el principal caldo de cultivo de los antílopes tibetanos, vital para mantener su ruta migratoria. A partir de mayo, decenas de miles de antílopes tibetanos de Xinjiang, el Tíbet y Qinghai llegan al lago Zonag en Hoh Xil para parir. En agosto, las hembras regresan con sus crías y completan su proceso de migración. ¿Cuál es la razón detrás de este proceso? ¿Cómo pueden encontrar el camino? Todo esto es un misterio.

 

En 1995, el Gobierno de la provincia de Qinghai creó una reserva natural de nivel provincial para proteger especies raras silvestres, plantas y hábitats, como los antílopes tibetanos, los yaks salvajes, los burros salvajes tibetanos y las gacelas tibetanas. En 1997 alcanzó el nivel nacional. Tras años de incansables esfuerzos para combatir la caza furtiva y establecer reservas naturales, el número de antílopes tibetanos se ha recuperado gradualmente. En 2016, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, siglas en inglés) determinó que los antílopes tibetanos estaban en el margen “de peligro” o “casi amenazados”.

 

La combinación perfecta del ecosistema alpino y el ecosistema de humedales de la meseta lo hace un paraíso de biodiversidad sin igual. Hay 210 especies distribuidas en toda la región, 72 de las cuales son endémicas de la meseta. Hay más de 230 especies de vida silvestre, incluidas más de 20 bajo protección estatal especial de primera y segunda clases, 12 de las cuales son endémicas de la meseta. Además de los antílopes tibetanos, están los yaks que desafían los vientos fríos y penetrantes para cruzar la espesa nieve, los lobos que buscan a sus presas en el desierto nevado, los burros salvajes, los venados de labios blancos, los osos pardos y otros animales salvajes únicos de esta región.
 

 

 
El burro salvaje tibetano es un animal protegido de primera clase a nivel nacional.

 

 

 Un viaje apto para valientes

Conquistar la naturaleza y desafiar los límites han sido un constante sueño de la humanidad. Muchas personas han pagado con sus vidas el haber cruzado esta zona despoblada. Hoy en día, todavía existen nuevos desafíos en un viaje que es para valientes. Sin embargo, el ambiente ecológico de la meseta es frágil y se necesitaría mucho tiempo para recuperar la huella de los seres humanos. Con el fin de proteger el equilibrio ecológico y la seguridad de los turistas, en noviembre de 2017 se emitió un anuncio gubernamental que prohíbe la entrada ilegal de personas a Hoh Xil en Qinghai, a la montaña Altun en Xinjiang y a Qiangtang en el Tíbet. Los viajeros que desean experimentar la belleza natural de la Reserva Natural Hoh Xil pueden visitar la zona de amortiguamiento fuera de la reserva.

 

El paso de la montaña Tanggula es la línea de demarcación entre Qinghai y el Tíbet, y también el punto más alto de la autopista Qinghai-Tíbet. Debido al viento y la nieve durante todo el año, es conocido como “almacén de nieve”. Hay monumentos y puntos de referencia erigidos en el paso de la montaña, que es la única forma de ingresar al Tíbet a lo largo de la autopista. Esta es la corriente principal del río Yangtsé. Al pie de las montañas se encuentra la zona despoblada de Hoh Xil, que ofrece pasto a animales silvestres en peligro de extinción, como los antílopes tibetanos.

 

El paso de la montaña Kunlun es la única forma de llegar al Tíbet desde las provincias de Qinghai y Gansu. También es un paso importante en la autopista y la única forma en que los automóviles pueden atravesar y explorar el “techo del mundo”. La montaña Kunlun es un símbolo de la nación china y cuna de mitos y leyendas.

 

El bosque de Populus euphratica de Golmud, encontrado a unos 60 km del área urbana de la ciudad homónima, es el bosque más alto del mundo. Limita con la imponente montaña Kunlun por el sur, y al norte con el vasto desierto de Gobi. Cada octubre, los colores del bosque cambian de verde oscuro a dorado como si se tratase de una llama ardiente bajo el cielo. Parece que tiñera al desierto de oro, impresionando al espectador con la belleza de la naturaleza y la tenacidad de la vida.

 

El río Ulan Moron se encuentra en la región sur de la ciudad de Golmud, provincia de Qinghai. Es la fuente occidental del río Yangtsé. La fuente del río Ulan Moron es el glaciar Geladandong, el pico principal de las montañas Tanggula. El paisaje es magnífico, con montañas nevadas y picos cubiertos de hielo, praderas interminables, cielo azul y nubes blancas que se reflejan en el agua del río, lo que crea un entorno natural relajante y agradable. El puente que cruza los ríos Yangtsé y Ulan Moron fue el primero construido en los tramos superiores del Yangtsé.

 

El lago Qarhan en la ciudad de Golmud, provincia de Qinghai, es el lago salado más grande de China y uno de los lagos salados interiores más famosos del mundo. Las plantas verdes a su alrededor tienen dificultades para crecer, pero de él surgen las mágicas “flores de sal” que brillan como el jade y tienen formas variadas. Surgen del sedimento salado del lago y se convierten en un hermoso cristal. Las flores de sal aquí lucen como perlas, corales, pabellones, pájaros y otros animales. Agrupadas, convierten al lago salado en un hermoso y deslumbrante mundo de hadas. Debido a la constante evaporación de agua en el lago, se ha formado una dura capa de sal en su superficie. El ferrocarril Qinghai-Tíbet y la carretera Qinghai-Tíbet cruzan sobre ella. De hecho, la carretera es como un puente que flota en la salmuera; un puente de sal que se asemeja a un cinturón de jade, sin barandilla, sin muelle y sin agua corriente. La superficie de la carretera es lisa y recta. El Puente de la Sal divide el lago de sal por la mitad, lo que sorprende a la gente que admira tal obra arquitectónica.
 
Consejos de viaje:

 

En primer lugar, para viajar a Hoh Xil uno debe contactarse con la Administración de la Reserva Natural Hoh Xil en la ciudad de Golmud y completar los procedimientos respectivos.

 

En segundo lugar, dado que las condiciones climáticas son relativamente duras, se deben hacer preparativos adecuados, como tomar medidas de precaución para mantener el calor y evitar el mal agudo de montaña. Las creencias y costumbres religiosas de las minorías locales deben ser respetadas. Además, las condiciones turísticas del lugar son rudimentarias y es recomendable ir en auto. La mejor época del año para viajar es entre julio y septiembre. Las temperaturas veraniegas son altas, a menudo llueve por la noche, por lo que el clima es bastante húmedo. Es un lugar de veraneo por excelencia.

 

 

Compartir con:
Editor: Wu Wen Da-->

Copyright © 1998 - 2016

今日中国杂志版权所有 | 京ICP备:0600000号