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2012-April-6 10:42

“Para nosotros, lo más importante es el alumno”

Entrevista a Amaia Cañas Urbizu, subdirectora de MasterD Group en Beijing

Por DOU ZI

MasterD Group, cuya sede se encuentra en Zaragoza (España), lleva años dedicándose a la capacitación profesional. Con 44 sucursales en España y 8 en Portugal, Grecia, Brasil y China, cuenta ya con una afamada imagen en el sector. En medio del crudo invierno del año pasado, pude visitar la escuela de MasterD Group establecida en Beijing y dialogar con su subdirectora, Amaia Cañas Urbizu.

China Hoy (CH): Después de leer atentamente la presentación de su escuela, la primera pregunta que surge es ¿por qué escogieron China como sede de una de sus filiales?

La clase resulta atractiva para los estudiantes.

Amaia Cañas Urbizu (ACU): A finales de 2009, MasterD decidió levantar su filial aquí porque, dentro de nuestra idea de internacionalización, China se ha convertido para todos los europeos en un país muy atractivo y muy interesante. China, además, está creciendo de una manera muy rápida y hay un impresionante mercado de 300 millones de habitantes, que en este momento pertenecen a la clase media y alta, y quienes están buscando, según lo apreciamos, expandirse y conocer Europa, EE.UU. y otros países. Es un mercado en auge y creemos que hay un gran potencial. Eso es por un lado.

Por el otro, lo que ocurre es que cada vez se acercan más los Gobiernos de España y China, quienes vienen creando políticas de cooperación económica y educativa. Esto beneficia en gran medida la relación entre las empresas y personas de ambos países.

CH: ¿Le suena el nombre de CEAC España? Entre 1998 y 2002, yo trabajé para New World CEAC, una empresa educativa mixta en Beijing, especializada en la enseñanza a larga distancia. Lamentablemente, cuatro años después, la escuela quebró y fue clausurada debido a una mala gestión. En ese sentido, ante la reñida competencia en el sector, ¿cómo hacen ustedes para sobrevivir o, mejor dicho, sobresalir?

ACU: Para nosotros, lo más importante de todo es el alumno y su satisfacción. Más del 20% de los nuevos estudiantes llega por recomendación de los antiguos alumnos. Nuestra mejor campaña de marketing son nuestros propios estudiantes. Cuando un alumno ingresa en nuestra escuela, identificamos sus metas y le ayudamos a conseguirlas; es así como, al terminar el curso, nosotros gestionamos sus prácticas en empresas del sector, donde, incluso, puede encontrar un puesto de trabajo. Tenemos también un curso que enseña a los alumnos chinos cómo sostener una entrevista de trabajo y preparar su currículum. Si los alumnos chinos quieren trabajar en empresas occidentales acreditadas en China, las preguntas durante la entrevista podrían ser diferentes a las que formulan las empresas chinas. Además, les enseñamos tanto el inglés como el español para superar tales entrevistas de trabajo. Es decir, no sólo nos quedamos en enseñarles los cursos, sino que les ayudamos a que conquisten sus metas. Todo ello hace que los alumnos se sientan contentos y nos recomienden a otros estudiantes.

Los alumnos en plenas prácticas. Fotos de Dong Ning

CH: ¿Qué dificultades han encontrado en estos dos años?

ACU: Muchas, pero hay tres que son las más importantes. La diferencia en el idioma es un obstáculo muy grande. Necesito un buen traductor, pues, a veces, no sabemos si los estudiantes han entendido la lección o no. Es raro que alguien diga que no ha entendido un tema. Por eso, debemos tener mucho cuidado. Veo que nunca me dicen que no, pero no sé si verdaderamente han entendido o no. La segunda dificultad es la diferencia cultural. El hacer negocios tiene aquí un ritmo muy diferente. Para nosotros, todo lleva mucho tiempo. Nos parece que el ritmo aquí es a veces muy largo y que los plazos son demasiado extensos. Los chinos nos ven obviamente de la misma forma en que actuarían de estar en el extranjero. Entonces, no saben bien si hemos venido aquí por una temporada o si vamos a estar por un largo plazo. Sin embargo, poco a poco hemos ido venciendo esta dificultad. Hace poco estuvimos con algunos agentes que van a enviar alumnos a aprender el castellano en España. Finalmente, la tercera dificultad es que necesitas más relaciones personales o guanxi (relaciones públicas) con lo que conoces aquí. Ello cuesta, pero progresivamente vas conociendo y logrando la confianza personal. Claro está, al recién llegado le es muy difícil y tienes que ir ganando poco a poco su confianza. Creo que es difícil en los primeros años o en la primera temporada, pero una vez que superas esa circunstancia se te presentan más posibilidades.

CH: ¿Cuántos profesores y alumnos hay en la escuela? ¿Cuántas asignaturas tienen?

ACU: Por el momento contamos con dos profesores de español y cinco de inglés, así como con 250 alumnos. Si usted lee el folleto de nuestra escuela podrá darse cuenta de que nuestras asignaturas cubren muchos sectores. En todos los países y en toda España tenemos más de 200 cursos, y en China tenemos los de inglés y español, así como cursos técnicos, como energía renovable, y otros industriales. Hemos abierto también clases nocturnas que terminan diariamente a las 9:30 de la noche.

Nuestros alumnos son los que están terminando sus estudios universitarios o ya se encuentran trabajando. Son jóvenes que quieren estudiar idiomas para irse al extranjero o que buscan un trabajo mejor. Muchos de ellos quieren una especialización.

CH: ¿Cuál es su opinión sobre el sistema educativo chino?

ACU: Conozco poco. Sé que en China se aplica la enseñanza obligatoria y gratuita de nueve años. He visto que el sistema educativo aquí es muy bueno y competitivo. Llama la atención de que los parques estén llenos de personas mayores que realizan ejercicios, mientras que en España son los niños los que están en las calles. Aquí, cuando preguntas, algunos dicen que toda la expectativa está puesta en los hijos y hay una presión muy grande en torno a ellos. Noto mucha competencia para ingresar en las universidades. Es más, tenemos un curso de español de nueve meses para que el alumno pueda estudiar después en una universidad española. Hemos visto que algunos chinos, al no ser admitidos en las universidades que querían, decidieron estudiar en el extranjero para obtener un diploma o una carrera, pero sin ese nivel de competencia.

Amaia Cañas comenta que en este 2012, el Año del Dragón, MasterD Group aspira a abrir más oficinas en Beijing. Al referirse a su estadía de un año en la capital china, se muestra muy complacida. “Ha sido una aventura. Antes de llegar tenía una imagen muy tradicional de China, pero sus enormes edificios y su acelerado desarrollo económico me han sorprendido mucho; es algo que no ves en Europa. Para nosotros, todo es diferente, incluso aprender a comer con palillos, lo cual creí que era imposible de lograr”, sonríe.